Cenicienta va a la ópera: un día en la vida de... (1986)
Día Mundial de la Ópera
Cada 25 de octubre se celebra el Día Mundial de la Ópera, una efeméride que busca poner en valor su aporte social y cultural. Este año, la celebración tiene como lema «La ópera conecta». En Colombia, la historia de esta expresión artística está ligada a la Ópera de Colombia, fundada en 1976 por iniciativa de Gloria Zea, entonces directora de Colcultura. Su primera temporada incluyó La bohème, de Giacomo Puccini, y La traviata, de Giuseppe Verdi.
Una década después, en agosto de 1986, se presentó por primera vez en Colombia la célebre ópera de Gioachino Rossini La Cenicienta (La Cenerentola), con Martha Senn en el papel de Angelina. La mezzosoprano colombiana, que había iniciado su carrera lírica en 1977, alcanzó un importante reconocimiento con esta interpretación. Un año después volvería a encarnar al personaje en el prestigioso Festival de Salzburgo, donde reemplazó a la irlandesa Ann Murray durante el segundo acto.
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Pero mientras la carrera de Martha Senn se proyectaba internacionalmente, las temporadas de la Ópera de Colombia se interrumpieron y solo se reanudaron en 1991, cuando Gloria Zea retomó el proyecto a través de la Fundación Camarín del Carmen.
La serie documental Un día en la vida de…, conservada en el Archivo Señal Memoria, dedicó en 1986 un episodio a registrar los preparativos y la puesta en escena de la ópera de Rossini. Dirigido por Susana Silva, el capítulo utiliza como hilo conductor a una niña que lee el cuento infantil, evocando una atmósfera propia de los cuentos de hadas. Sin embargo, la ópera bufa de Rossini se apartaba de la versión de Charles Perrault al prescindir de los elementos fantásticos. En lugar del hada madrina, es Alidoro, filósofo y consejero del príncipe Don Ramiro, quien ayuda a encauzar el destino de Cenicienta.
Además de la representación escénica, el programa registró el trabajo entre bastidores que hace posible una producción operística: maestros de construcción, carpinteros, herreros teatrales, luminotécnicos, tramoyistas, entre otros. Oficios de la escenotecnia que se han transformado y reducido en las últimas décadas debido a las vanguardias artísticas, la incorporación de nuevas tecnologías, los cambios en los modos de producción y en infraestructura cultural, así como a la falta de relevo generacional.
En 2004, durante la gestión de Martha Senn al frente del Instituto Distrital de Cultura y Turismo (IDCT), La Cenicienta volvió a los escenarios colombianos con una puesta en escena multimedial de Mapa Teatro, grupo dirigido por Rolf y Heidi Abderhalden, en el Teatro Municipal Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá. En su versión de la ópera bufa, los artistas trasladaron la acción del castillo de Don Magnífico a una gasolinera de un pueblo tolimense e incorporaron imágenes del Noticiero de las 7. La propuesta suscitó cierta controversia y fue descrita en diario El Tiempo como «una originalidad apoyada en lo kitsch y en los íconos de la cotidianidad nacional».
En el año en que se conmemoran los 50 años de la Ópera de Colombia, Bogotá celebra la XXIX edición del Festival Ópera al Parque, organizado por la Orquesta Filarmónica de Bogotá. Una escena que se transforma, llevando la ópera más allá de la majestuosidad de los teatros para acercarla al espacio público.
Autor: Juliana Arana