La Historia de Tita, una historia real llevada a la televisión | Señal Memoria

Publicado el Vie, 03/12/2021 - 11:48
La Historia de Tita, una historia real llevada a la televisión
La Historia de Tita
Archivo Señal Memoria de RTVC. Diseño gráfico: Karen López para Señal Memoria de RTVC

Quizás solo los mayores de cuarenta años recuerden con más claridad un seriado de 22 capítulos producido por Tevecine en 1987. Se trata de La Historia de Tita, un dramatizado que mostró la cruda realidad de dos mujeres  —madre e hija— que se encontraban en la cárcel, pagando por dos crímenes distintos.

La idea

Aunque hoy casi no es recordada entre la teleaudiencia, La Historia de Tita obtuvo importantes reconocimientos en su momento, al punto de alzarse con dos estatuillas en la V edición de los Premios India Catalina, a mejor serie y mejor director, convirtiéndose en el primer galardón en esta categoría para el recordado director Pepe Sánchez.

La idea surgió luego de que Mauricio Navas Talero, que venía trabajando con Pepe Sánchez como su asistente de dirección, le contara al director una historia que su hermano Germán Navas Talero había conocido de primera mano en la cárcel de mujeres, donde trabajaba como abogado. Se trataba de una mujer encarcelada por prostitución y venta de drogas, y de su hija, condenada por el asesinato de una mujer lesbiana. 

Otro de los hermanos de Mauricio, el periodista Bernardo Navas Talero, se interesó en este escalofriante relato y comenzó a visitar la cárcel de mujeres para recopilar información sobre las dos mujeres. Por su parte, cuando Pepe Sánchez conoció los hechos, se animó a llevar a la pantalla chica aquella historia que venían reconstruyendo los hermanos Navas Talero. Fue así como Bernardo Navas y

Esperanza Gualdrón se encargaron de escribir los libretos, mientras Pepe Sánchez se concentró en crear una obra audiovisual que permitiera recrear las más sombrías anécdotas de los marginados.  

La Historia

El seriado relata la vida de Tita Sánchez (Ana María Fernández), una joven que vivía con su madre, Encarnación, y sus dos hermanos, Antonio y Chicho, en una casa de inquilinato. Allí, Tita y sus hermanos se relacionan con Aminta y Néstor. Este último es hijo de una señora que vende lotería, mientras que Aminta, interpretada por Jennifer Steffens y que también es la productora ejecutiva de la serie, es la sobrina de la dueña de la casa, doña Maruja (Yolanda García), quien a su vez es propietaria de un prostíbulo donde trabaja Encarnación. 

Esta última, interpretada por Ana María Arango, sostiene una relación con Chonto (César Mora), quien la explota tanto como ella explota a Tita para que críe a sus otros hijos, mientras ella se dedica a la prostitución y a la venta de psicoativos en su propia vivienda. En esta escena, podemos apreciar la relación de maltrato y abuso de poder que prevalecía entre Encarnación y Chonto:

 

Steffens, Jennifer (Productora). Sánchez, Pepe (Director). (1987). La Historia de Tita [Serie argumental o dramatizado] [Capítulo 1]. Colombia: Tevecine. Archivo Señal Memoria, UMT-221096 CLIP 1.

 

La difícil situación de pobreza por la que atraviesan Tita y sus hermanos, así como el desinterés de su madre, hace que Antonio (Víctor Hugo Cabrera) rápidamente siga los pasos de su padrastro, quien le enseña a robar para sobrevivir. Chicho (Elías Rodríguez), el menor, es quizás el que más se aleja de prácticas delictivas, aunque a muy corta edad debe dedicarse a embolar zapatos, sin siquiera haber pasado por un colegio. Tita, por su parte, aunque lucha por llevar una vida recta, debe sortear todo tipo de obstáculos, especialmente después de que su madre es arrestada tras demostrarse que se dedicaba al tráfico de drogas. 

Tita recorre un largo camino que incluye trabajar en el prostíbulo donde antes laboraba su madre o aprender distintas formas de hurto como métodos de sobrevivencia.

 

Steffens, Jennifer (Productora). Sánchez, Pepe (Director). (1987). La Historia de Tita [Serie argumental o dramatizado] [Capítulo 13]. Colombia: Tevecine. Archivo Señal Memoria, UMT-221102 CLIP 1

 

Pero, finalmente, lo que conduce a Tita a la cárcel es el asesinato con arma blanca de su vecina Eudocia (Bárbara Perea) que, atraída hacia Tita, trata de ayudarla a toda costa. En la prisión, Tita termina reencontrándose con su madre, de quien había intentado distanciarse. 

 

 Steffens, Jennifer (Productora). Sánchez, Pepe (Director). (1987). La Historia de Tita [Serie argumental o dramatizado] [Capítulo 22]. Colombia: Tevecine. Archivo Señal Memoria, UMT-221106 CLIP 2. 

 

El neorrealismo en La Historia de Tita

En el mundo del cine suele llamarse  “neorrealismo” a aquel movimiento surgido en Italia posterior a la Segunda Guerra Mundial y cuyo objetivo era mostrar de manera cinematográfica las condiciones sociales de la forma más auténtica posible. Entre las películas más recordadas de este género se encuentran Roma ciudad abierta (1945), de Roberto Rossellini; o El ladrón de bicicletas (1948), de Vittorio de Sica.

Pero en Colombia este tipo de cine no caló mucho hasta que el cineasta antioqueño Víctor Gaviria estrenó su ópera prima Rodrigo D (1990). Es por esto que podemos asegurar que Pepe Sánchez fue el primero en implementar el neorrealismo italiano en el país, al conseguir que el reparto de La Historia de Tita se integrara a la muchedumbre de una calle o los apretones en el interior de un bus para indagar e iluminar los hábitos cotidianos de supervivencia, legales e ilegales, de distintas personas que vivían en una casa de inquilinato. 

En esta escena, podemos apreciar cómo Chonto y su amigo Timoleón (Gustavo Londoño) suben a un bus, mientras los camarógrafos con cámaras ocultas graban lo que popularmente se llama “cosquilleo”, una modalidad de robo donde los ladrones aprovechan aglomeraciones u obstrucciones para hurtar a otros ciudadanos sin que estos se den cuenta.

Steffens, Jennifer (Productora). Sánchez, Pepe (Director). (1987). La Historia de Tita [Serie argumental o dramatizado] [Capítulo 1]. Colombia: Tevecine. Archivo Señal Memoria, UMT-221096 CLIP 1.

 

Como lo analizó Jesús Martín-Barbero, el trabajo visual de La Historia de Tita, hecho de angulaciones retorcidas y asfixiantes, permitió vislumbrar la estrechez y fealdad del inquilinato en que vivían o el desamparo de las calles sucias y lluviosas del centro de Bogotá, logrando que la retórica sensacionalista dejara de ser exclusiva de los noticieros y se exhibiera el sufrimiento de los marginados a través de una serie dramatizada. 

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La serie se grabó en un mes, utilizando ochenta locaciones distintas, entre las que sobresalen la Reclusión Nacional de Mujeres, los juzgados distritales, el Palacio Echeverry —sede del Ministerio de Cultura—, el Museo Santa Clara y muchas calles del sector de La Candelaria y Santafé.  Fue transmitida los jueves en el horario “prime time” de las 8:00 p. m. por Canal Uno. Próximamente podremos revivir esta cruda historia a través de la plataforma de RTVCPlay, luego de un minucioso proceso de restauración por parte del área de Conservación de Señal Memoria.  

 


Autora: VIviana Arce
Fecha de publicación original Vie, 03/12/2021 - 11:48
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