Ficha Técnica
En 1980 el recordado programa Revivamos Nuestra Historia realizó una serie sobre la vida de san Pedro Claver (1580-1654), el misionero jesuita que es recordado por predicar entre la población esclavizada que llegaba a Cartagena de Indias, el principal puerto esclavista del Caribe durante la dominación española. Dirigida por el dramaturgo Jaime Velásquez y con guion del escritor Fernando Soto Aparicio, la serie también se adentra en la vida cultural y cotidiana de la provincia de Cartagena en la época. Se habla de la juiciosa documentación que hizo sobre las comunidades africanas el también jesuita Alonso de Sandoval (1576-1652) al igual que de las recurrentes rebeliones de esclavizados tras la fuga y posterior ejecución de Benkos Biohó. En este contexto la serie imagina una escena en la cual Claver (Álvaro Ruiz) y Sandoval (José Saldarriaga) hablan sobre la vida en los palenques, los poblados fundados en los alrededores de Cartagena por los esclavos fugitivos, y la posibilidad de llevarles un catolicismo que hasta ahora les ha sido impuesto por el sistema esclavista. Es allí donde se representa esta escena a cargo del grupo de danzas de la maestra Delia Zapata Olivella (1926-2001), una coreografía dirigida por ella misma en la cual se imagina una danza ritual en uno de esos palenques.
África en el bullerengue
El bullerengue es una danza extendida por la costa Caribe de Colombia y el Darién panameño, identificado por su baile cantado exclusivamente por mujeres. Incluso en zonas como San Basilio de Palenque su ejecución está asociada a rituales de iniciación en la pubertad entre las jóvenes de la comunidad. De ahí que esta y otras coreografías de Delia Zapata Olivella lo asocien con los rituales a Yemayá, la deidad femenina del mar y la fertilidad entre los pueblos yoruba del África occidental, cuyo culto se expandió a través de prácticas sincréticas durante la diáspora africana en Suramérica y el Caribe.
Por: Felipe Arias Escobar
