Ficha Técnica
En 1989 el fútbol colombiano tocó el cielo con una de sus hazañas más recordadas: la obtención de la Copa Libertadores por Atlético Nacional de Medellín. Aquel Nacional de 1989 fue uno de los equipos más memorables de nuestro balompié, no solo por sus triunfos sino por apostarle de forma inédita a una nómina de jugadores exclusivamente colombianos. Gracias a “los puros criollos”, Nacional también se convirtió en la base de la Selección Colombia que se clasificó al Mundial de Italia en 1990, tras 28 años de ausencia. Nacional era casi una Selección Colombia que entrenaba a diario, pues compartía la dirección técnica del combinado patrio con el chocoano Francisco Maturana, también exjugador “verdolaga”.
Como lo recuerda esta nota del Noticiero de las Siete previa al encuentro por la Copa Intercontinental de 1989 contra el AC Milan de Italia, Nacional no siempre estuvo en la élite del fútbol suramericano, ni siquiera del colombiano. Sus orígenes se remontan a los años 30, cuando un grupo de trabajadores de la industria textil de Medellín decidieron fusionar sus equipos de fútbol y crear lo que se llamó Unión Indulana, siendo posiblemente el único histórico del fútbol colombiano nacido dentro de la clase obrera. Para 1947, poco antes del profesionalismo, este equipo fue la base para constituir el Club Atlético Municipal. Como una apuesta al talento colombiano en una época en que la Liga estaba llena de estrellas extranjeras, en 1950 se rebautizó como Atlético Nacional.
Sin embargo, los triunfos llegarían hasta 1954 cuando llegaron los refuerzos argentinos con el mundialista Fernando Paternoster y volverían hasta los años 70 con las batutas del paraguayo César López Fretes y el argentino Oswaldo Zubeldía. Ya era un club competitivo en el fútbol colombiano, cuyo salto a la gloria internacional llegaría a partir de aquella Copa Libertadores, antesala para convertirse en el siglo XXI en el equipo más ganador del país.
Por: Felipe Arias Escobar
