Novenas de aguinaldos y pesebres: escenas de la Navidad colombiana | Señal Memoria

Novenas de aguinaldos y pesebres: escenas de la Navidad colombiana
Publicado el Mar, 16/12/2025 - 13:08 CULTURA Y SOCIEDAD
Novenas de aguinaldos y pesebres: escenas de la Navidad colombiana

La novena ocupa un lugar singular en la memoria familiar colombiana. Cada diciembre, el país se organiza alrededor de un gesto repetido por generaciones: nueve noches de reunión, lectura coral y contemplación frente a un pesebre. Esta escena cotidiana enlaza tradición devocional cristiana, historia colonial andina, educación femenina y repertorios visuales que definieron la manera de imaginar el nacimiento de Jesús en América Latina. Su permanencia habla de una práctica capaz de articular afectos, comunidad e historia en un mismo ritual doméstico. 

La novena tiene una estructura de nueve días consecutivos orientados a la preparación espiritual de una fiesta o a la súplica de una gracia especial. Este formato se consolidó en la Edad Media, cuando las comunidades cristianas establecieron ciclos de oración para el Adviento. El número nueve adquirió un sentido simbólico vinculado al tiempo de gestación de María y al periodo de oración entre la Ascensión y Pentecostés. Con ese marco, las novenas medievales integraron meditaciones, cantos y lecturas, y llegaron al continente americano en el equipaje espiritual de los misioneros. 

En la Nueva Granada, la novena tomó una forma particular durante el siglo XVIII. De ese periodo proviene el texto fundacional de la tradición colombiana: la Novena para el Aguinaldo, atribuida a Fray Fernando de Jesús Larrea, franciscano quiteño con amplio recorrido ministerial en el virreinato. Larrea redactó la novena a petición de doña Clemencia de Jesús Caycedo, fundadora del Colegio de La Enseñanza en Santafé de Bogotá, institución dedicada a la educación de niñas. Esta relación ilumina un aspecto central: la novena surgió de un intercambio entre espiritualidad franciscana, formación femenina y cultura letrada, un entramado que potenció su difusión en hogares y escuelas.

Bernal, Claudia (Directora). 1991, Dejémonos de vainas: 1984-1998 [serie] [Navidad, navidad]. Colombia: Coestrellas. Archivo Señal Memoria, BTCX60-061681 CLIP 2 INSERTAR FRAGMENTO: BTCX60-061681 CLIP 2 

La novena sigue un orden fijo que se repite durante nueve noches. Cada encuentro comienza con la “Oración para todos los días”, que funciona como introducción y se mantiene igual del 16 al 24 de diciembre. Después viene la “Consideración” correspondiente a la noche, un texto distinto para cada día que avanza paso a paso en la narración del nacimiento. Luego se leen las oraciones a la Virgen, a San José y al Niño Jesús, que también permanecen constantes. El momento final son los gozos, cantados de forma responsorial, cuyo estribillo se repite cada noche. En conjunto, estas partes crean una estructura que combina narración y repetición, recursos que favorecieron su adaptación al ámbito doméstico y su permanencia en la vida familiar colombiana. 

Las novenas se realizan siempre frente a un pesebre, el escenario doméstico que organiza la reunión y concentra la atención del grupo. Esta representación del nacimiento de Jesús tiene una trayectoria amplia dentro del arte cristiano, aunque adquirió su forma ritual más reconocible cuando san Francisco de Asís recreó la escena de Belén en Greccio, en el siglo XIII. A partir de entonces, el pesebre pasó de ser una imagen devocional a convertirse en un montaje que integra espacio, figuras y relato, un recurso que facilitó que las comunidades visualizaran la historia que escuchaban. Con el tiempo, esta práctica se extendió por Europa y llegó a América, donde dialogó con repertorios locales de representación y se incorporó a la vida familiar y festiva de la región. 

En el ámbito andino, durante los siglos XVII y XVIII, escuelas artísticas como la quiteña incorporaron en los pesebres paisajes andinos, animales locales y vestimentas reinterpretadas desde la iconografía regional. Este fenómeno, documentado en museos y archivos del área andina, muestra cómo las comunidades reinterpretaron la escena de Belén desde su propio horizonte cultural. En la Nueva Granada, estas influencias circularon por talleres, conventos y casas particulares, y dieron origen a pesebres que combinaban tradición europea y elementos locales. 

Bernal, Claudia (Directora). 1996, Dejémonos de vainas: 1984-1998 [serie] [¿Noche...de paz?]. Colombia: Coestrellas. Archivo Señal Memoria, BTCX30-038809 INSERTAR FRAGMENTO: BTCX30-038809

A lo largo del siglo XVIII y XIX, la novena circuló en múltiples ediciones impresas, lo que favoreció su arraigo en diversas regiones del país. Las familias la integraron al calendario decembrino y los colegios femeninos la utilizaron como herramienta de enseñanza. A finales del siglo XIX y comienzos del XX, el texto atravesó una transformación determinante gracias a la labor de Madre María Ignacia (Bertilda Samper Acosta), alumna de La Enseñanza y religiosa clarisa. Ella revisó la versión colonial, modernizó el lenguaje, reorganizó la estructura y produjo una redacción más clara, narrativamente fluida y acorde con la espiritualidad de su época. La edición de 1910 fijó la forma que hoy recitan millones de colombianos y se convirtió en la base del repertorio devocional del siglo XX. Con la modernización tecnológica del país, las imprentas produjeron ediciones masivas que circularon en ciudades y pueblos. La radio y la televisión reforzaron su presencia mediante transmisiones de villancicos, dramatizaciones y emisiones especiales.

En muchos hogares, el pesebre se monta desde inicios de diciembre. Las familias crean paisajes que incluyen ríos de papel aluminio, montañas de cartón, animales, figuras bíblicas y viviendas que reinterpretan la arquitectura de Belén desde la creatividad local. El Niño se coloca la noche del 24, y los Reyes Magos avanzan progresivamente hasta el 6 de enero siguiendo el calendario litúrgico. Este montaje funciona como un pequeño teatro doméstico donde se actualiza el relato de la Navidad y se transmite un repertorio visual compartido entre generaciones. 

Durante las nueve noches de la novena, entre el 16 y el 24 de diciembre, se fortalecen redes de convivencia. Familias, vecinos y comunidades se reúnen para leer, cantar y compartir alimentos tradicionales. La organización de estas reuniones impulsa colaboraciones barriales y vínculos afectivos que se renuevan cada año. 

La novena y el pesebre configuran un entramado que modela la experiencia colombiana de la Navidad. Cada diciembre, millones de familias repiten gestos aprendidos de sus mayores: reunir las sillas alrededor del pesebre, repartir los gozos, turnarse la lectura, escuchar a los más pequeños cantar villancicos. En esas escenas reaparece un tiempo familiar que, aunque cambie con los años y las distintas generaciones, conserva una trama de afectos y pequeños rituales que sostienen la memoria colectiva.

Bernal, Claudia (Directora). 1997, Dejémonos de vainas: 1984-1998 [serie] [Pesebres]. Colombia: Coestrellas. Archivo Señal Memoria, BTCX30-038795. INSERTAR FRAGMENTO: BTCX30-038795 

Hoy, cuando comienzan las novenas, muchas personas evocan esas escenas a través de imágenes que ya hacen parte del imaginario popular. Entre ellas aparece la familia Vargas de Dejémonos de Vainas, con sus pesebres anuales y sus reuniones, un reflejo cercano de cómo este ritual se instala en la vida cotidiana y acompaña los ritmos de diciembre. Es una familia numerosa donde los padres se volvieron abuelos y los hermanos tíos; una familia donde personajes como Josefa o el Costeño, sin ser parientes de sangre, permanecen en el tiempo y reviven sus afectos en estas fechas.

Para numerosas familias, estas nueve noches crean recuerdos, consolidan modos particulares de estar juntos y dan forma a una época del año que combina tradición, humor, cuidado y encuentro. En ese cruce entre palabra, imagen y convivencia se despliega una práctica que sigue acompañando identidades y vínculos en todo el país, y que regresa cada año con la capacidad de reunirnos alrededor de una historia compartida.

Fecha de publicación original Mar, 16/12/2025 - 13:08