Las biografías de José Asunción Silva

La inaprensible memoria de José Asunción Silva
Publicado el Lun, 25/05/2026 - 14:55 CULTURA Y SOCIEDAD
La inaprensible memoria de José Asunción Silva

Entre documentación, biografías y representaciones audiovisuales, la vida de José Asunción Silva permanece atravesada por zonas de incertidumbre. Este texto revisa distintas lecturas sobre el poeta santafereño y, a partir de archivos conservados por Señal Memoria, propone una reflexión sobre las tensiones entre archivo, memoria y reconstrucción biográfica. 

No hay memoria plenamente aprensible. Toda biografía supone una reconstrucción: un relato escrito y consensuado a partir de hechos, testimonios y documentos. En lo que respecta a José Asunción Silva, incluso los hechos reales han contribuido a configurar una leyenda opaca, llena de contradicciones y especulaciones. ¿Habría tenido Silva la misma repercusión en la historia de la literatura colombiana de no haber sido por la atención que acaparó el relato de su muerte? El relato que lo inscribió en la no corta lista de poetas suicidas cuya muerte aparece como prolongación de su obra, o incluso como posibilidad de su legitimación. 

Es bastante lo que se ha dicho del poeta nacido en Santafé el 27 de noviembre de 1865: sobre su elegancia o su cursilería; su belleza o su melancolía; su carácter burlón o burlado; su irreverencia o su afrancesamiento; su cordura o su delirio. «Dicen, dicen, dicen, ¡tantas cosas dicen!», escribió Fernando Vallejo en la última de al menos seis biografías que se han escrito sobre Silva. 

Las otras cinco: José Asunción Silva (1937) de Alberto Miramón, Silva. Imagen y estudio analítico del poeta (1987) de Rafael Serrano Camargo, La búsqueda de lo imposible: biografía de José Asunción Silva (1991) de Héctor H. Orjuela, El corazón del poeta. Los sucesos reveladores de la vida y la verdad inesperada de la muerte de José Asunción Silva (1992) de Enrique Santos Molano y José Asunción Silva, una vida en clave de sombra (1992) de Ricardo Cano Gaviria.

Todas ellas son refutadas por Vallejo —con el ímpetu característico de su lenguaje—, pero también contenidas. Constituyen parte del insumo documental del que se vale el escritor antioqueño para contrastar hechos, conjeturas y habladurías. Pues, además de una biografía comentada, Almas en pena chapolas negras (1995) es también un libro sobre investigación biográfica y el rigor necesario para tal empresa. Vallejo revisa, confronta y desmonta cada una de las biografías previas, así como sus a autores y las fuentes a las que acudieron.

En una entrevista de 1999 conducida por William Ospina para el magacín Libro abierto, Vallejo conversa sobre la escritura y la investigación biográfica, las dificultades de acceder a los documentos debido al deterioro del material hemerográfico y confiesa la ventaja que supuso para él haber encontrado la biografía escrita por Enrique Santos Molano. Esta última sostiene la tesis de que el poeta no se suicidó, sino que fue asesinado, tesis de la cual Vallejo es ferviente contradictor, aun cuando en su libro se refiere a Santos Molano con cierta simpatía —cosa que no hace con los demás biógrafos citados—, como su hermano en José Asunción Silva. 

 

   

Cuervo, Johanna (productora). Acevedo, Guiomar (directora). 1999. Libro abierto. [magacín cultural]. Colombia: Inravisión, Señal Colombia. Archivo Señal Memoria, BTCX30-008468

 

Este comentario de Vallejo resulta ilustrativo de dos procesos: el encuentro con el libro de Santos Molano y el método de consulta de material hemerográfico. Alude a la preservación documental como condición para la investigación biográfica. El procedimiento que describe para revisar una sola plana de periódico a través de la tecnología del microfilm —aún vigente en algunas bibliotecas y archivos generales— es, además, extrapolable a los procesos de la memoria: fragmentarios, selectivos y siempre inconclusos.

Además de la provocación de sus diatribas y afirmaciones categóricas, la narración deliberadamente desordenada de Almas en pena chapolas negras, incorpora el diario de contabilidad del poeta y otros manuscritos obtenidos del archivo de su sobrino Álvaro de Brigard Silva. El libro da cuenta del contexto social en el que Silva vivió y murió, y de todos aquellos que, según evidencia el registro, hicieron parte del relato de esa vida.

En el ámbito de la representación, la figura de Silva también ha ocupado un lugar importante. Su rostro hace parte del imaginario colectivo nacional porque desde 1995 aparece en los billetes de cinco mil pesos. Una ilustración basada en una de las pocas fotos que se conservan del poeta: joven, barbado y de mirada entre melancólica e inquiridora. En el audiovisual, su biografía también ha intentado recrearse en más de una ocasión. En el Archivo Señal Memoria se conservan los cuatro capítulos de la serie José Asunción Silva (1986) dirigida por María José Jaramillo y, a juzgar por la escena de la muerte del poeta, probablemente esté basada en la biografía de Alberto Miramón a la que Vallejo no expresó afecto alguno, todo lo contrario.

En el centenario de la muerte de José Asunción Silva, la Casa de Poesía encargó al director Francisco Norden la realización de un documental en homenaje al poeta santafereño. Al respecto, Norden comentaba en una entrevista para la emisora Todelar, conservada en Señal Memoria, que este había sido el trabajo más difícil que había tenido que afrontar por la ausencia de material iconográfico que respaldara una propuesta audiovisual.

Troya, Luis Guillermo (director). Así es Todelar: Homenaje a José Asunción Silva [programa radial]. Colombia: Todelar. Archivo Señal Memoria, TDLR-DGW-091821-01

 

El arquitecto y cineasta aprovechó la ocasión para afirmar que Colombia era un país sin memoria visual. Ya a mediados de los años noventa, quizás tal afirmación resultara excesiva; sin embargo, en lo que al archivo fotográfico e iconográfico se refiere, el documental que realizó parece corroborar la convicción del cineasta 

La obra de Silva y lo que de su vida se ha reconstruido, conjeturado o especulado ofrece, en cualquier caso, indicios sobre la sociedad bogotana de finales del siglo XIX, su sistema de valores y contradicciones: el estatus cultural asociado al cosmopolitismo europeo, las formas de relacionamiento de las élites santafereñas, sus costumbres y moralidad. Su figura también entraña vínculos y tensiones entre el saber letrado, el prestigio social y la vida económica.

Este fragmento del documental, que lleva el nombre del poeta, dirigido por Norden, escrito y narrado por William Ospina, presenta en voz de su narrador un retrato de la Bogotá habitada por Silva y del contexto social y cultural de su época. 

 

  

Norden, Francisco (director). 1996. José Asunción Silva [documental]. Colombia: Casa de Poesía Silva. Archivo Señal Memoria, BTCX60 061762B   

 

“Silva es un bogotano de la clase alta, muy misterioso. Yo no lo llegué a comprender”, dice Vallejo en la misma entrevista citada. De Silva permanecen varios de los versos y prosas que le sobrevivieron, así como las múltiples lecturas que su obra ha suscitado. Al cumplirse ciento treinta años de la muerte de José Asunción Silva, ocasión para conmemorar la incontestable importancia de su obra y figura, vale la pena, en lo que concierne a un archivo, volver sobre el lugar que ocupan los registros —cualquiera que sea su formato y origen— en la construcción de las memorias biográficas y en sus inagotables reescrituras.

De vuelta a su biógrafo más incisivo: «A nosotros Silva nos ha dejado unos versos, de los más hermosos entre los más hermosos que se hayan escrito en este idioma. Y su verdad. Que fue ninguna». 

Por: Juliana Arana

Fecha de publicación original Lun, 25/05/2026 - 14:55