Publicado el Jue, 02/18/2016 - 06:11

La Nueva ola en la Fonoteca de Señal Memoria

Algunos vinilos de los años 60 para ilustrar la historia inicial del rock en Colombia

Continuamos con historias musicales a través de los vinilos conservados por la Fonoteca. Esta vez, la Nueva ola y sus efectos.

Mientras los Corraleros de Majagual alcanzaban sus más grandes éxitos en la música tropical y Silva y Villalba se imponían como el nuevo dueto de todos los tiempos, en un nicho de la juventud de diversas capitales se fraguaba un nuevo impacto de la historia musical. Era la Nueva ola. Algunos vestigios de su paso se conservan en la Fonoteca de Señal Memoria.

Los Daro boys en el Colón

“Los Daro boys” fue el primer grupo juvenil asociado al rock que grabó un elepé en Colombia. Eso sucedió en 1963 y como resultado tenemos Los Daro boys en el Colón. Mauricio Posada, José Restrepo y Jorge Maldonado figuran como integrantes en las notas del disco. A ellos se sumaron Germán Chavarriaga, Luis López Tejera, Joe Madrid y Amalia Acevedo. Su denominación corresponde al sello discográfico que los acogió, Discos Daro, en cabeza de Simón Daro.

Los Daro en el Colón sorprende (e importa) no solo por ser el primero en el desarrollo del rock colombiano, sino por haber sido una de las primeras grabaciones colombianas realizadas en concierto para ser comercializadas. Pero además, hay que tener en cuenta que en el Teatro de Cristóbal Colón en Bogotá, tocaba principalmente la Orquesta Sinfónica de Colombia y demás músicos del entorno académico. Y aunque la música popular estuvo presente desde la raíz de la historia de este teatro, su presencia obedeció también a la institucionalidad y los cánones de la música nacional y el folclor. O sea que, con los Daro boys en el Colón, la industria musical innovó en su producción discográfica, sus escenarios y empezó carrera una nueva visión de la nación. Surgía poco a poco una “Nueva Ola”.

 

 

Los Speakers – “La casa del sol naciente”

Al año siguiente de haber sido grabado el disco de “Los Daro boys”, se conformaron “Los Speakers”, uno de los más importantes grupos en la historia del rock colombiano. Ellos eran, de izquierda a derecha: Humberto Monroy, bajo; Fernando Latorre, batería; Rodrigo García, guitarra y teclados; Oswaldo Hernández, guitarra; Luis Dueñas, guitarra, teclados. Todos, excepto Latorre, cantaban. Cosa importante porque este fue el modelo del rock inglés, con “The Beatles” a la cabeza.

Desde su primer disco en 1965, los Speakers se fijaron en los grupos británicos para hacer versiones. La casa del sol naciente, que es su segundo disco, contiene “Satisfaction” de Rolling Stones, “Buen viaje” – “Day tripper” de los Beatles, “Roll over Beethoven”, de Chuck Berry y que también había versionado The Beatles. Se titula el disco con la canción “La casa del sol naciente”, clásico de la época en manos de The Animals.

Las notas del disco: “Estamos en la generación de los seres sonoros… Sonidos “de fuga”, antagónica a la tradicional, propicios para girar en órbitas dislocadas… Vértigo, alucinación, jet-look, romanticismo candescente, desplazamientos electrónicos, maquillaje iridiscente, vestimenta lumínica y transistorizada con emanaciones fragantes, palpitaciones orgánicas y sonidos viscerales forman la escala musical de “los alucinados” del siglo XX…

Consultando la realidad de lo que será la música del futuro el Sello BAMBUCO ha prensado este Long Play con LOS SPEAKERS que reúne doce melodías donde se encuentran los más diversos matices de los ritmos yé-yé preconizadores de la era espacial que usted puede escuchar en su propia casa”.

 

  

  

 

Óscar Golden – Vivo cantando

En el estudio en que Los Speakers grabaron su último disco En el maravilloso mundo de ingesón, Óscar Golden grabó Vivo cantando. Uno de sus éxitos, “El romance del cacique y la cautiva” se incluye aquí. El disco es generoso en créditos y de allí se teje la historia. La dirección artística estuvo a cargo de Alfonso Lizarazo. Él fue quien impulsó el programa radial “Radio 15”, luego televisado. Esa fue la principal plataforma de la Nueva ola en Colombia. Uno de los primeros artistas exitosos fue Harold Orozco. Junto a Armando Velásquez, Harold figura en este disco como arreglista y director. Fue lo que hizo después de sus éxitos. De la mano con Lizarazo, Harold produjo varios artistas y en ese camino se cruzó con Óscar Golden. Golden es quizá la figura más visible de estos años, la más recordada.

 

  

 

Teatro musical Colseguros

En el establecimiento de la Nueva Ola fue muy importante la radio y la industria discográfica. Resultó favorable la condición de nicho para el impacto y el contraste. Pero algo de singular influjo fue la televisión. La Nueva Ola está asociada al uso y popularización de este medio en los años 60 y la imagen innovadora del artista en las pantallas fue fundamental.

El primero en TV fue “Radio 15”, luego “El club del clan”. Con este segundo se abrió el espectro a sonidos familiarizados con la búsqueda del rock y los sonidos modernos, pero no exclusivamente. En esa misma dirección, en el año 1966, empezó el programa “Teatro musical Colseguros”. Toda una innovación en cuanto a difusión musical televisada. “Teatro musical” fue el primer programa que sacó la música de los estudios y los teatros. En las notas de este disco nos cuentan que, luego de abandonar el Teatro Colombia, el programa le mostró a los televidentes sorprendentes escenarios como el Museo del Chicó o la Casa de la Moneda, en Bogotá; a través del programa se supo por primera vez cómo era la nueva Guatavita (luego de inundada la vieja); “y por primera vez en la historia de la televisión colombiana, los artistas de un programa mojaron sus pies en las aguas del Oceano”.

A la cabeza de “Teatro Musical Colseguros” estuvieron Manuel Medina Mesa y Otto Greiffenstein. En la nómina de artistas: Lyda Zamora, Tanny, Los Martin’s, Lucho García, Alberto Garda y el Cuarteto Colseguros, grupos y músicos asociados a las nuevas tendencias del momento. Aquí encontramos Bossa-nova, canción, slow-fox, balada. Pero también vals, cumbia, bolero, pasillo, bambuco.

Es un disco publicado probablemente hacia finales de los años 60, o principios de los 70. La Nueva Ola ya no era tan nueva, y varias de sus figuras juveniles empezaban a buscar otros rumbos como la balada. Con esa confluencia de géneros musicales, este disco muestra cómo en esos años se generó un espacio que dio continuidad a lo anterior, lo más viejo, e insertó las novedades de la industria.

  

 

Ramón Ropaín – “Esquizofrenia Musical” y Los Ayer’s – “Casas viejas”

  

 

También en Ingesón grabaron su disco Casas viejas “Los Ayer’s”. También en Bogotá, en Estudios Suramericana, grabó Ramón Ropaín la primera de sus “Esquizofrenias”. “Casas viejas” trae su fecha de grabación, cosa poco común en los elepés: 16 de septiembre de 1975. El disco de Ropaín no trae fecha, pero es probable que haya sido publicado hacia 1969 o 70. Son discos que van en la línea de apertura y fusión con los hallazgos de la Nueva ola. Uno en el ámbito de la música andina colombiana, otro en el de la música tropical.

Dentro de los fundadores de “Los Ayer´s” están Héctor Jaramillo, segunda voz y director artístico; y Leoncio Echeverri, segunda guitarra, segunda voz y director general. Celebraron sus “Bodas de Plata” en 1997. Ramón Ropaín, nació en Ciénaga, Magdalena, el 23 de diciembre de 1.920. Al menos desde principios de los años 40 estuvo Bogotá; en 1942 fue bachiller del Colegio Mayor del Rosario. Luego de una estadía en Estados Unidos, se mudó a Barranquilla. En todos esos años aprendió de música, medicina y farmacia.

Su historia musical desemboca en que, durante los años 50, regentó como pianista, nada menos, que en la orquesta de Lucho Bermúdez. Ramón Ropaín estaba a la vanguardia y así se mantuvo por unos años más. Durante los años 60 incursionó en todo género de moda, con diversos conjuntos musicales bajo su dirección.

La serie Esquizofrenia musical de Ramón Ropaín se inició a finales de esa década. En este primer volumen está el “patacumbia”, fusión con la que salió Lucho Bermúdez, poco antes, también al compás de la moda. Afinó el paso el maestro Bermúdez, luego del impacto mundial que tuvo Miriam Makeba con el “Pata Pata” (“Toque, toque”, significa en español la expresión en lengua xhosa de Sudáfrica). La canción fue grabada en el 57, pero solo una década más tarde se publicó en Estados Unidos.

Para los años 70, la Nueva ola era un hecho reciente. Ya en la pérdida de impulso, su contundencia se expresó en todas estas nuevas sonoridades y la consolidación del rock. La fusión de éste con la salsa hizo ¡big bang! y originó el boogaloo. De su paso por allí, Ropaín nos dejó el “Boogaloo en Colombia”, parte integral de su primer “Esquizofrenia”. Esta grabación es también un vestigio de esa otra historia de la salsa en Colombia, que por estos mismos años empezó con su revolución.

José Perilla


 

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