El Fútbol Profesional Colombiano | Señal Memoria

El Fútbol Profesional Colombiano
Publicado el Mar, 29/11/2022 - 08:29 CULTURA Y SOCIEDAD
El Fútbol Profesional Colombiano, un gol de otro partido

Una de las fechas más convulsionadas de Colombia en el siglo XX fue sin duda el 9 de abril de 1948, cuando los efectos del llamado Bogotazo y el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, trajeron consigo una serie de transformaciones y cambios inesperados a la sociedad de aquel entonces. Sin embargo, algunos expertos piensan que el gobierno de Mariano Ospina Pérez puso una “cortina de humo” frente al fútbol, para mermar la ola de violencia y protestas desatadas por ese suceso.

Tanto en el fútbol como en la política pueden existir palabras, hechos o frases que tienen relación entre sí, dependiendo el contexto en el que se encuentren. Una de esas frases es “un gol de otro partido”, que suelen pronunciar comentaristas, analistas deportivos, entrenadores y jugadores en las ruedas de prensa, e incluso el hincha menos experto, durante y después de un juego. Esta expresión se usa para referirse a aquellas anotaciones que le dieron la vuelta a un resultado esperado y terminaron por complicar las aspiraciones de uno o revivieron las esperanzas del otro.  

Esta analogía nos sirve de pretexto para devolvernos en el tiempo y rememorar con términos futbolísticos, la situación que vivía Colombia en aquellos años en los que este deporte era solo una actividad de esparcimiento.

Era 1946, cuando en Colombia se disputaban la presidencia los candidatos Mariano Ospina Pérez, Gabriel Turbay y Jorge Eliécer Gaitán, un partido que iba a poner al país a vivir una de las épocas más complejas de su historia política. El resultado dejó como ganador al conservador Ospina Pérez, pero en el ambiente quedó un aire de revancha que comenzó a liderar el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán.

La estrategia del volante mixto

Según Marca.com, un volante mixto en el fútbol es aquel que básicamente debe cumplir funciones ofensivas y defensivas en el equipo, con el objetivo de mantener un equilibrio en la mitad del terreno de juego para ganar. El presidente Mariano Ospina Pérez, al mando y con el resultado a su favor, podemos decir que intentó hacer uso de una figura similar en la política a través de la “unión nacional”, un plan que consistía en permitir que los liberales hicieran parte de su gabinete con el fin de tranquilizar a las masas y darles un poco de protagonismo en su gobierno. Sin embargo, como explica el periodista, Enrique Santos Molano en su artículo El día que mataron a Gaitán, esa ficha no pudo controlar la furia de los neoconservadores que no soportaban la idea de que un régimen liberal volviera al poder, lo que acrecentó la ola de violencia que ya venía sufriendo el país.  La pelota estaba calentándose cada vez más.

El jugador diferente

Un artículo publicado por Sarah Romero en la revista Muy Interesante, indica que un ariete es el centrodelantero en un equipo de fútbol, un atacante certero que derriba las defensas contrarias y que anota buenos goles.  Esa figura la tenían los liberales, quienes lograron empatar el juego en 1947 al obtener la mayoría en el Senado y la Cámara de la mano de Jorge Eliécer Gaitán. Este logro le permitió convertirse en jefe único de la colectividad y postularse como el más firme candidato a la presidencia de 1950.  Bajo esa victoria, el país tenía en Gaitán la esperanza de ser un lugar distinto y toda la atención estaba puesta en lo que venía haciendo este líder político para detener la violencia contra sus seguidores, pero el giro que daría este partido por el poder, no lo esperaba nadie.

La fatídica hora 13

Acudiendo a la memoria, y haciendo uso de la famosa frase que dijo en las transmisiones de fútbol años más tarde el narrador deportivo Marco Antonio Bustos “El Emperador”, el fatídico minuto 13 esta vez sería la hora 13 de aquel 9 de abril de 1948, que provocó protestas y demás hechos de terror durante el Bogotazo. Una serie de sucesos trágicos se presentaron en la ciudad y en gran parte del territorio nacional, lo que trajo consigo algunas decisiones por parte del gobierno que cambiarían el rumbo de la historia. 

A su vez, los minutos y horas posteriores fueron de tensión e incertidumbre, y muchos estrategas buscaron aplicar los cambios necesarios para contener a las masas. Y entonces apareció el grito de gol, y con él las especulaciones acerca de las motivaciones por las cuales se creó el campeonato profesional de fútbol, una especie de “bálsamo” en medio de esa violenta crisis política.

A continuación, un fragmento de Señal Deportes en el que el escritor, Ricardo Silva, el sociólogo y experto en estudios sociales del deporte, Ricardo Jaramillo, el periodista deportivo, Alberto Galvis, el periodista cultural, Eduardo Arias y el crítico de televisión, Omar Rincón, analizan el anterior contexto.

 

 

S.N (2012). Señal Deportes: Historia del fútbol en Colombia. [Clip]. Colombia: Señal Colombia. Archivo Señal Memoria, DV-263094 Min (00:10:58-00:12:01)

 

Un gol de otro partido

Días después de haberse desatado la violencia y con el país enfurecido por el asesinato de Gaitán, el gobierno de Mariano Ospina Pérez hizo un cambio estratégico nuevamente y mandó un volante de marca que, a diferencia del volante mixto, debe impedir el avance del contrario y recuperar el balón lo más rápido posible.  De esta forma, el presidente abrió de nuevo los teatros, los cines y demás actividades que antes eran de esparcimiento como el fútbol, para apaciguar las agitadas aguas ensangrentadas por el Bogotazo.  Este deporte hizo su aparición de manera profesional en el país el 15 de agosto de 1948.  

 

S.N (2012). Señal Deportes: Historia del fútbol en Colombia. [Clip]. Colombia: Señal Colombia. Archivo Señal Memoria, DV-263094 Min (00:12:02-00:14:25)

 

Fútbol en DI-mayor

Con la jugada realizada por el gobierno conservador y con el apoyo de hombres como Alfonso Senior y Humberto Salcedo Fernández Salcefer, las pasiones políticas se fueron poco a poco adormeciendo entre los nacientes hinchas que convirtieron palos por banderas de los primeros equipos y dejaron de llenar plazas para copar las graderías de los estadios. Así, las masas se volcaron a  ver el primer gol de Rafael Serna con el Atlético Municipal, que pasaría a convertirse en Atlético Nacional años más tarde, las tres penas máximas en la primera fecha, los 31 goles de Alfredo Castillo con Millonarios, el debut de Ochoa Uribe con el América con tan solo 19 años, la primera goleada que recibió el Independiente Medellín de 8-3 contra Junior, el primer título de Independiente Santa Fe que alzó en aquella oportunidad el barranquillero Roberto “perro” Gámez y el inicio de El Dorado[1].

 

González, Gonzalo (Director). Roma, Jorge (Realizador). (1998). El show del gran ascenso Millonarios [serie] [Parte 1]. Colombia: Señal Colombia. Archivo Señal Memoria, BTCX30 010780 Min (00:04:34-00:05:14)

 

Para muchos la llegada del fútbol colombiano, cambió el resultado de la situación social y política del país de aquel entonces. Tal vez una “cortina de humo” o como se dice en el argot popular de este deporte, “un gol de otro partido” que dio paso a una historia deportiva que no se termina de contar.

[1] Ruíz, G. (2018). Primera división 1948-2018. Guillermo Ruíz, Historia del Fútbol Profesional Colombiano 70 años, primera edición, (páginas 33, 38, 39, 40, 41 y 43)

 

 


Autor: Alejandro Ramos M.

 

logomintic

Fecha de publicación original Mar, 29/11/2022 - 08:29