Suenan timbres en la literatura colombiana
Luis Vidales
En 1926 la poesía colombiana vio editarse un libro que la trasformó. Era Suenan timbres del joven poeta quindiano Luis Vidales, un poemario en el cual se narra con ironía la vida cotidiana en la Bogotá de hace un siglo, los valores tradicionales de la sociedad colombiana. El reconocimiento de Vidales lo llevó incluso a una antología de nueva poesía latinoamericana editada años después por Jorge Luis Borges y Vicente García-Huidobro. Escuchamos aquí uno de sus poemas, Cinematografía nacional, leído en 2004 por su sobrino, en también poeta Juan Manuel Roca, en la Casa de Poesía Silva, cuyo archivo sonoro hoy conserva Inravisión.
Roca, J. M. (voz). Cinematografía nacional de Luis Vidales. Casa de Poesía Silva. CDPS-DGW-109182-01
Luis Vidales (1904-1990)
Además de revolucionar la poesía colombiana con Suenan timbres, Vidales fue uno de los más destacados líderes de la izquierda colombiana en el siglo XX. Hizo parte de la fundación del partido Comunista Colombiano en 1930 y fue director nacional de estadística durante la presidencia de Eduardo Santos, en el marco de la alianza entre el comunismo y el Partido Liberal en la antesala de la Segunda Guerra Mundial. Fue cercano al gaitanismo y las guerrillas liberales durante la Violencia bipartidista, lo cual le costó su despido de la Universidad Nacional y su exilio durante el gobierno de Laureano Gómez, una persecución que se repitió en 1979 cuando fue detenido bajo la represión del gobierno de Julio César Turbay, acusado de simpatizar por el M-19.
Su segundo poemario, La Obreriada (1978), es un reflejo de sus posiciones políticas durante la Guerra Fría, en donde condenó por igual la invasión estadounidense a Vietnam como la soviética a Checoslovaquia. Sus críticas a la política exterior de la URSS, sin embargo, no le impidieron recibir en 1984 el Premio Lenin de la Paz. Hoy su nombre circula en los bolsillos de los colombianos, pues su poema Rondelillo quindiano aparece impreso en los billetes de cien mil pesos.