Enrico Caruso, la primera superestrella musical | Señal Memoria

Publicado el Jue, 13/01/2022 - 09:17
enrico caruso
Archivo Señal Memoria de RTVC. Diseño gráfico: Karen López para Señal Memoria de RTVC

Ficha Técnica

Tema
Radioteatro
Fecha de producción
Autor
Diaz Diaz, Oswaldo (Director)


Soporte
Disco de audio de 16 ¨

Año de producción
1947


: 1 : 57

Caruso, la primera superestrella musical

Hablar de Enrico Caruso es adentrarse en, la que casi por unanimidad, es la voz más perfecta de la ópera o por lo menos en cuanto a voces masculinas se refiere. Pero a esto podría añadirse el hecho de que es la voz más perfecta de la ópera registrada en disco. Es necesario someter juicios de valor como “perfecto”, “más importante de la historia” y demás, al tamiz de las evidencias tangibles, pues muy seguramente mejores voces que las de él sí surgieron en todos los siglos de historia de la ópera. 

Lo que sí hay que tener en cuenta es que Enrico Caruso es el primero de esos raros especímenes que llamamos actualmente superestrellas de la música. Él, de hecho, fue la primera superestrella de la industria musical en asocio con la radio, y tuvo que experimentar todas las glorias y vicisitudes que este rótulo conlleva. 

En el Archivo Señal Memoria conservamos la serie radial Biografías. En dos capítulos de este radioteatro se recreó la vida del tenor italiano. De manera magistral su director, Oswaldo Díaz Díaz, nos presenta a la persona más allá del intérprete. Sus anhelos, inseguridades, excesos, arrogancia y triunfos se aprecian en esos capítulos emitidos por la Radiodifusora Nacional de Colombia en los años 40.

Extrapolando la vida de este intérprete con la de otros intérpretes exitosos de la industria musical (en general y no sólo de la ópera) se aprecian los mismos conflictos e inconvenientes que sufre cualquier cantante de rock, pop, country y hasta reggaeton.

En este fragmento se aprecia cómo Caruso sufrió la crítica por sus interpretaciones y la angustia que le producían. Vivió el triunfo en los Estados Unidos al cruzar el océano desde Europa (como cualquier Beatle o Rolling Stone). Se dedicó a gastar el dinero en obras de arte y demás (algo similar a comprar automóviles de lujo y hasta jets en la actualidad). Vivió la rivalidad inexistente, pero creada por la crítica, con el tenor polaco Jean de Rezske (similar a lo que sucede con otros cantantes, básicamente con el objetivo de vender más). La fama le trajo cambios físicos (como le pudo pasar a Elvis).

Sus primeras grabaciones se produjeron en la plenitud de su voz en 1904 y de las cuales realizó una sola toma. Fue el primer cantante en vender un millón de copias de sus discos. Con la RCA Victor firmó un contrato discográfico “a perpetuidad”, similar a los contratos de exclusividad actuales (pero sin tanta leguleyada).

Fue el primer ejemplar de ese monstruo creado por la industria musical en asocio con la radio. A él siguieron otros tantos hombres y mujeres, beneficiarios y víctimas del mismo contubernio que, antes de la distribución digital de música, decía al público qué se debía escuchar y comprar masivamente.

 


Autor: Javier Hernández

Fecha de publicación original Jue, 13/01/2022 - 09:17
¿QUE TANTO TE GUSTÓ ESTE CONTENIDO?
Compartir