Aquí vive la memoria: Capítulo 6. Patrimonio arqueológico repatriado
Patrimonio arqueológico repatriado
Desde Señal Memoria presentamos Aquí vive la memoria, una serie audiovisual creada para el Mes del Patrimonio en la que visitamos diez lugares que guardan el patrimonio en Colombia; un recorrido por espacios, objetos, prácticas y saberes que permite explorar las múltiples formas que adopta el patrimonio y preguntarnos cómo llega hasta el presente.
Una película, un documento, una receta, un oficio, una colección de arte, un territorio construido colectivamente o un edificio atravesado por las memorias de una comunidad nos acercan a los conocimientos, las relaciones y las prácticas mediante las cuales una sociedad conserva, transmite y activa aquello que reconoce como parte de su patrimonio.
En este capítulo seguimos el regreso a Colombia de bienes arqueológicos que durante años permanecieron fuera del país. Vasijas, figuras humanas y animales, collares, instrumentos de piedra y otros objetos han recorrido trayectorias diversas: algunos estuvieron vinculados al saqueo, la comercialización o la exportación ilícita; otros permanecieron durante décadas en colecciones particulares y regresaron mediante devoluciones voluntarias. Esos recorridos permiten preguntarnos qué significa recuperar una pieza arqueológica y qué vuelve a ser posible cuando retorna al país.
Una pieza conserva información sobre las sociedades que la produjeron en sus materiales, técnicas, formas y atributos, pero buena parte del conocimiento arqueológico surge también de las relaciones que establece con el lugar donde fue encontrada y con otros objetos y evidencias. Cuando esas relaciones se interrumpen, reconstruir su contexto puede volverse más difícil; su regreso permite entonces incorporar nuevamente el objeto a procesos de investigación capaces de estudiarlo, compararlo y situarlo dentro de conjuntos más amplios que ayudan a comprender el pasado.
Para que ese regreso ocurra es necesario reconstruir también el recorrido de las piezas. La Cancillería participa, a través de embajadas, consulados y mecanismos de cooperación internacional, en las gestiones que permiten identificar, recuperar y trasladar bienes que permanecen en el exterior; una vez llegan a Colombia, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia —ICANH— realiza los peritajes con los que establece su pertenencia al patrimonio arqueológico de la Nación, indaga su posible procedencia y evalúa su estado de conservación. A partir de ese diagnóstico pueden definirse medidas de estabilización o restauración, así como su registro, custodia y disponibilidad para nuevas investigaciones.
El recorrido de una pieza continúa cuando el conocimiento producido alrededor de ella puede volver a circular. Su incorporación a colecciones, investigaciones y exposiciones permite relacionarla con otros vestigios, reconstruir hasta donde sea posible las circunstancias de su trayectoria y hacer accesibles nuevas preguntas sobre las sociedades que la crearon; instituciones como el Museo Nacional de Colombia participan en esa dimensión pública mediante procesos de interpretación y exhibición. La repatriación devuelve así los objetos a una red de protección, estudio y acceso desde la cual pueden seguir produciendo conocimiento sobre la historia de los territorios de los que proceden.
Autora: Laura Vera Jaramillo