Meira Delmar, una poética desde las olas | Señal Memoria

Meira Delmar
Publicado el Jue, 14/12/2023 - 07:08 HISTORIA DE LOS MEDIOS
Meira Delmar, una poética desde las olas

Meira Delmar es considerada una de las voces femeninas colombianas más destacadas del siglo XX. Señal Memoria honra su legado a través de algunas de sus intervenciones y declamaciones en los medios públicos, acompañadas de la exploración de imágenes y sentimientos propios del dinamismo de su obra.

 

«Nada deja mi paso por la tierra.

En el momento del callado viaje

he de llevar lo que al nacer me traje:

el rostro en paz y el corazón en guerra.

 

Ninguna voz repetirá la mía

de nostálgico ardor y fiel asombro.

La voz estremecida con que nombro 

el mar, la rosa, la melancolía…» 

(Huésped sin sombra)

 

Del Líbano a Barranquilla

Nombres como Meyra, Omaira, estuvieron dentro de las opciones de seudónimos que Meira pensó cuando decidió postular sus primeros poemas a la revista Vanidades de La Habana (en ese entonces tenía un enfoque intelectual) y que por temor a la severidad de su padre escondió su verdadero nombre, Olga Isabel Chams Eljach, bajo el de Meira Delmar, aquel que estaría presente en toda su trayectoria poética y que la identificaría como una de las poetas colombianas más representativas del siglo XX.

De padres y abuelos libaneses, Meira Delmar nació en 1922 en la “comarca de sol y mar”, como ella misma se refería a Barranquilla. Su familia se asentó allí luego de la inmigración libanesa. Su principal influencia fue su madre quien tenía un especial afecto por la poesía, ella le presentó la obra del poeta Yibrán Jalil Yibrá y desde temprana edad Meira empezó a escribir sus primeros versos. A propósito del tema, en el siguiente fragmento audiovisual, la autora lee su poema Inmigrantes, en un programa homónimo producido por Audiovisuales: 

 

Loboguerrero, Camila (directora). (1994). Inmigrantes: 1994-1995. Entrevista con Meira Delmar. Barranquilla-Atlántico : Audiovisuales.  Archivo Señal Memoria, UMT-209317.

 

Al respecto, vale la pena anticipar que la obra de la poetisa está impregnada de su herencia árabe. Dentro de sus poemas dedicados a sus ancestros están Cedros y Ayer. Como imagen permanente en su prosa, se encuentra el jazmín y su aroma. Para María Mercedes Jaramillo, el jazmín "se asocia con los seres queridos. El penetrante olor del jazmín recrea los momentos compartidos con los que ya se han ido. La huella del perfume que hiere aunque ya no exista la flor, condensa las emociones del gozo y sufrimiento de toda relación amorosa del pasado pero aún persiste en la memoria". 

Meira siempre gozó de una sensibilidad excepcional, no en vano tuvo una formación netamente artística pues estudió Historia del Arte y Literatura en la Escuela de Bellas Artes del Centro de Estudios Dante Alighieri de Roma, Italia. También cursó Música en el Conservatorio Pedro Biava de la Universidad del Atlántico, lugar en el que impartió clases de Arte y Literatura.

Su vocación también tuvo un enfoque social y formativo, pues dedicó 36 años de su vida a la dirección de la Biblioteca Pública Departamental del Atlántico que actualmente lleva su nombre. Por su trabajo, fue nombrada miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua en 1989. Durante su trayectoría artística recibió múltiples condecoraciones, algunas de ellas fueron: el doctorado Honoris Causa en Letras otorgado por su alma mater, el Premio Nacional de Poesía por Reconocimiento de la Universidad de Antioquia, la Medalla Gran Orden del Ministerio de Cultura de Colombia y la Medalla Simón Bolívar del Ministerio de Educación.

Su prosa, una correspondencia con el mar 

Meira perteneció a la misma generación de las poetas Elisa Mújica, Dora Castellanos, Carmelina Soto y Matilde Espinosa. Dentro de sus principales obras se encuentran los poemarios: Alba de olvido (1942), Sitio del amor (1944), Verdad del sueño (1946), Secreta isla (1951), Huésped sin sombra (1971), Reencuentro (1981), Laúd memorioso (1995), Alguien pasa (1998), Pasa el viento: Antología poética 1942-1998 (2000), Viaje al ayer (2003). 

En una nota de El Heraldo de Barranquilla en 1951, Gabriel García Márquez escribió sobre Secreta isla:

“A quienes seguimos, desde la publicación de Alba de olvido, hace diez años, la trayectoria de esta exquisita y a un tiempo fuerte escritora, nos corresponde advertir la casi verticalidad con que progresa la gráfica de un dominio idiomático. Esta circunstancia le ha permitido a Meira profundizar en las secretas islas de su corazón y encontrar la palabra precisa, la cifra exacta que las lleve a flote y las ponga a navegar en el poema, sincera y sencillamente como los barquichuelos de papel…”

De acuerdo con Juan Gustavo Cobo Borda, su prosa está cargada de paisajes del Caribe, de su herencia árabe, del mar, de la música, de la fugacidad del tiempo. Elementos que ella recorre desde la nostalgia, pero también desde el dolor y desde la ausencia. 

En el marco del lanzamiento del libro Meira Delmar: poesía y prosa, una compilación de sus mejores versos realizada por María Mercedes Jaramillo, Betty Osorio y Ariel Castillo Mier, bajo el sello editorial de la Universidad del Norte. Betty Osorio le rinde un sentido homenaje a la poeta barranquillera, refiriéndose a su obra:

Presentación del libro "Meira Delmar: poesía y prosa" de Meira Delmar - lectura de poemas [2006]. Bogotá: Casa de Poesía Silva. Archivo Señal Memoria, CDPS-DGW-109157-01.

 

El despertar de otros sentidos: los ojos del alma

Hacia el final de su vida, Meira perdió la vista pero esto no hizo que dejara de existir su poesía y mucho menos que esto le impidiera participar en las actividades culturales de su ciudad. 

En la sección Perfil en el programa Culturama, Diego Marín Contreras, se refiere a los temas más recurrentes en la poesía de Meira y ella cuenta cómo Gabo hizo de sus últimos años, unos más llevaderos y le permitió apreciar la belleza de la vida con ojos prestados. 

 

Mejía, Juan Diego (director). (2006). Culturama: Capítulo 154. Bogotá: Canal U; Mercurio Comunicaciones; Video Base; Telemedellín; Señal Colombia. Archivo Señal Memoria, BTCX30-000946.

 

La luz de Meira se apagó el 18 de marzo de 2009 y hasta el último día de su vida estuvo dispuesta a conversar con otros, a compartir su obra y su palabra. Muestra de ello, es el libro Vuelo de jazmines (título que ella misma sugirió), una antología poética dedicada a varias escritoras coterráneas, que inmortalizó en la portada: su firma, sus manos y su caligrafía.

La mejor forma de honrar la memoria de Meira Delmar es recordarla, fue su mayor anhelo como poeta, o mejor dicho como poetisa, una de sus palabras atesoradas que definía como “una mujer que no ha aprendido a vivir sin soñar”. La añoranza es otro elemento que atraviesa la prosa de Meira. En el siguiente fragmento audiovisual del programa Culturama, se escucha a la poetisa declamando Huésped sin sombra:

 

Mejía, Juan Diego (director). (2006). Culturama: Capítulo 143. Bogotá: Canal U ; Mercurio Comunicaciones ; Video Base ; Telemedellín ; Señal Colombia. Archivo Señal Memoria, BTCX30-000138.


Autora: Alexandra Castro Suárez. 

 

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Fecha de publicación original Jue, 14/12/2023 - 07:08

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