Los tres espantos para el Halloween colombiano | Señal Memoria

Publicado el Vie, 14/10/2016 - 14:52 Fiestas y tradiciones populares
Los tres espantos para el Halloween colombiano

El Mohán, la Madremonte y el Mandinga son 3 de los muchos espantos que atormentan a los colombianos en el campo. Así suenan.

Muchos hemos escuchado en el campo colombiano historias de terror sobre seres sobrenaturales que asustan a los borrachos o desaparecen a las bellas jóvenes. En los años 80, un compositor colombiano fue más allá de la leyenda. El bogotano Luis Pulido tomó estos espantos y los musicalizó.

 

El Mohán

Este ser está muy vinculado con las aguas de los ríos de Colombia, especialmente del Magdalena. Las diferentes versiones a lo largo del país coinciden en que es un hombre de pelo y barba muy largos y en desorden. Siempre va con tabaco y se dedica a seducir a las muchachas que bajan a lavar a los ríos. Se manifiesta con grandes risotadas y un gran escándalo y gritería. Aquí la obra de Luis Pulido en la que se puede percibir algo de esa gritería con la que se manifiesta este ser sobrenatural cuando aparece.

 


Luis Pulido – El Mohán

 


La Madremonte

Esta es una esbelta mujer guardiana de la selva. Tiene su principal presencia en área rural del Caquetá. Su misión es impedir el atropello del hombre contra la fauna y la flora. Su presa favorita son los cazadores a los que se les presenta a cualquier hora del día. Los atrae a lo profundo de la manigua y los asusta a tal punto que hace que se orinen en los pantalones.En este fragmento de Madremonte de Luis Pulido refleja algo del susto que puede sentir ese cazador.

 


Pulido – La Madremonte

 


El Mandinga

Este es el mismísimo patas en persona. Por todas las regiones de Colombia hay un cuento que involucra a un hombre que atrae mucho a las mujeres. Muy bien vestido de blanco y que aparece en las discotecas. Al ser un excelente bailarín, saca a cuanta mujer puede y todas quieren bailar con él. Pero en un momento de la noche se reconoce al personaje porque sus pies se convierten en patas de chivo.  Por supuesto, debe huir rápidamente ante el asedio de los hombres celosos que se sienten desplazados. Se rastrea su presencia especialmente en la costa Caribe y el litoral Pacífico. En esta corta obra de Luis Pulido podemos percibir algo del terror que produce su presencia.

 

Insertar Audio: Pulido – El Mandinga

 

Creer en espantos depende de cada persona. Asustarse igualmente. En Colombia, ciertamente uno puede llegar a asustarse más de los ladrones de arriba y de abajo que de estos espantos. Lo que hay que procurar es que más bien no lo atraque un ladrón que se haga pasar por Mandinga o Mohán.

Fecha de publicación original Vie, 14/10/2016 - 14:52

Etiquetas