Los resultados de una encuesta sobre lectura realizada en 1992 demostraron que no solo de compras viven los lectores y que las bibliotecas son imprescindibles.
En esta entrevista de 1992, se hacen duros cuestionamientos a la función que tradicionalmente se le ha dado a las bibliotecas en Colombia, que las había convertido en extensiones de un modelo educativo que propaga la idea de que leer es una labor tediosa y obligatoria.