La resistencia femenina en la producción Bituima 1780 | Señal Memoria

Publicado el Mar, 19/03/2019 - 16:01

La resistencia femenina en la producción Bituima 1780

Marcela Agudelo representa a Sofía Millán en Bituima 1780 Marcela Agudelo representa a Sofía Millán en Bituima 1780 Marcela Agudelo representa a Sofía Millán en Bituima 1780 Marcela Agudelo representa a Sofía Millán en Bituima 1780
Archivo fotográfico Señal Memoria

Por Luis Alfonso Rodríguez Norato

 

El regreso de la hija de la familia más influyente de la región a su poblado de origen marca el comienzo de la historia de Bituima 1780 y un momento decisivo en la vida de una mujer bajo la presión de las estructuras sociales de su época.

 

La actriz Marcela Agudelo interpretando a Sofía Millán en el telefilme Bituima 1780

 

De manera transversal al relato de los excesos de la familia Millán, las relaciones de poder y el problema de la tierra, planteados en la primera de las producciones de la trilogía De amores y delitos, surge la historia paradigmática de una mujer que goza de los privilegios económicos de su influyente familia, pero se ve sometida a los condicionamientos propios de las sociedades coloniales del siglo XVIII.

Sofía Millán desciende al poblado de Bituima con el peso de su pequeño hijo, nacido en Santafé, y el de una viudez llena de incertidumbres y secretos. La escena cargada del dramatismo propio del personaje representado y de las dificultades de un extenso viaje a lomo de mula, es representada por la actriz Marcela Agudelo Moya, quien recuerda el episodio como una de las mejores y a la vez más complejas escenas de su carrera artística.

 

La actriz Marcela Agudelo interpretando a Sofía Millán en el telefilme Bituima 1780

 

Fragmento sonoro del documental sobre Bituima 1780 - Entrevista a Marcela Agudelo

 

La actriz Marcela Agudelo interpretando a Sofía Millán en el telefilme Bituima 1780

(El documental completo acerca de la realización de Bituima 1780 puede ser visto aquí)

 

La sociedad representada en Bituima 1780 muestra como sus prerrogativas patriarcales coloniales hacían de la institución matrimonial el estado ideal para las mujeres. La seguridad de las familias y de sus patrimonios económicos, junto a intereses de orden social y religioso, sumados al celo por la conservación de las tradiciones, eran fundamentales dentro del orden que la Iglesia y el Estado establecieron en España y en sus virreinatos en América.

Para Sofía Millán el sometimiento femenino a estas estructuras establecidas era incuestionable. Sin embargo, sus actuaciones a través de todo el relato van marcando un camino diferente. Probablemente un camino emancipador concordante con las voces comuneras que suenan permanentemente a lo largo de la historia. Precisamente el final de Bituima 1780, donde ella es también protagonista, muestra con claridad su respuesta frente a los sucesos locales, pero aún más importante, responde a los hechos estructurales de sumisión ante los cuales se revela.
 


De la idea a la producción de Bituima 1780

En diciembre de 1994 y bajo toneladas de tierra, los ‘cabreranos’ vieron su vecindario transformado en un poblado colonial del siglo XVIII. La plaza y algunas de las calles principales de la población santandereana de Cabrera, cerca de Barichara, se cubrieron bajo esta avalancha que además se llevó algunos de los árboles sembrados.

Tras dicho suceso estaba una idea original de Gabriel García Márquez y un gran equipo de producción y realización que pretendían, luego de más de 50 volquetas de tierra, 800 animales, alrededor de 2500 extras y un sin número de detalles adicionales, crear el escenario de una historia sucedida doscientos años atrás durante el Virreinato de la Nueva Granada.

Después del éxito de Crónicas de una generación trágica, una de las más grandes producciones de la televisión colombiana, realizada por Audiovisuales en 1992 y dirigida por Jorge Alí Triana, el Nobel colombiano quería iniciar un nuevo proyecto donde quedarán plasmadas historias de la cotidianidad en los tiempos coloniales y precedentes a la Independencia, donde los próceres y los héroes tradicionales no fueran los protagonistas.

Fue así como los historiadores Pablo Rodríguez, Margarita Garrido, Ayda Martínez, Gilma Ríos y María Teresa Calderón encabezaron un equipo encargado de buscar y seleccionar en los archivos judiciales del siglo XVIII, seis casos que sirvieran como sustento histórico de los libretos. La historia de la familia Millán del Valle de Bituima, la cual ejerció su influencia y poder en la jurisdicción de Tocaima entre 1752 y 1808, dio origen a la primera de las producciones, dirigida por Luis Alberto Restrepo, cuyo título inicial fue El principio del fin.

El guión fue escrito por Juana María Uribe. Durante 15 días se filmó, en formato de cine super 16 mm, en las poblaciones de Cabrera y Barichara, en Santander. El costo total del episodio fue de 200 millones y el del proyecto total de 800 millones de pesos. Finalmente, la producción se estrenó en diciembre de 1995 con el título Bituima 1780.

Ver la película completa online en RTVC Play (clic aquí)

Fecha de publicación original Jue, 14/03/2019 - 15:47
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