Cannabis medicinal en Colombia

Cannabis medicinal en Colombia

Ficha Técnica

Tema
Uso medicinal de la marihuana en Colombia
Fecha de producción
Autor
Programar Televisión
Tipo de pieza
Video
Soporte
Casete
Año de producción
1996
Duración
00 : 01 : 18
Publicado el Lun, 20/04/2026 - 16:29 CULTURA Y SOCIEDAD
Cannabis medicinal en Colombia

A comienzos de los años noventa, en Estados Unidos el cannabis empezaba a aparecer en un lugar distinto. Ya no solo como sustancia prohibida, sino como objeto de discusión pública en ámbitos médicos, jurídicos y sociales. Organizaciones de pacientes, debates clínicos y litigios comenzaron a tensionar el enfoque prohibicionista, abriendo un campo todavía incierto, en disputa. Ese proceso, fragmentario y desigual, encontró una primera forma legal a mediados de la década, cuando algunos estados, como California en 1996, autorizaron su uso terapéutico.

En ese mismo periodo, una nota del Noticiero de las siete (N7) introducía el tema en Colombia. En medio de la explicación, uno de los expertos afirmaba que cualquier avance en el país, en la regulación dependería de lo que ocurriera en Estados Unidos. Resulta que, desde mediados del siglo XX, la política de drogas en Colombia se configuró en un diálogo estrecho con marcos internacionales promovidos por ese país, que consolidaron la criminalización del consumo y un régimen prohibicionista de alcance global. La denominada “guerra contra las drogas”, instalada con fuerza desde los años setenta, no solo reorganizó el tratamiento jurídico de estas sustancias, sino que produjo un campo moral donde consumidores y productores fueron leídos como amenazas sociales.

 

Durante las décadas de 1980 y 1990, este enfoque prohibicionista se articuló con el conflicto armado y orientó estrategias de control territorial, intervención militar y persecución penal. La política de drogas privilegió la erradicación y el castigo, mientras desplazaba otras formas de aproximación, como la salud pública, la reducción de daños o la investigación clínica. En ese marco, las diferencias entre sustancias, usos y contextos quedaron subsumidas bajo una misma lógica: el cannabis no circulaba como objeto médico posible, sino como parte de un universo definido por su ilegalidad.

La regulación del cannabis medicinal en 2016 abrió un campo distinto, en el que convergen investigación, industria y política pública bajo un sistema de licencias y control estatal. Este giro no cierra el problema, pero modifica sus términos: desplaza el debate hacia la salud, introduce discusiones sobre acceso y equidad, y sitúa a la sociedad frente a un proceso en curso, donde el valor terapéutico del cannabis comienza a ser reconocido mientras sus condiciones de uso, producción y circulación siguen en disputa.

Por: Laura Vera Jaramillo

Fecha de publicación original Lun, 20/04/2026 - 16:29