700 años de Dante: el hombre que inventó el infierno | Señal Memoria

Publicado el Mar, 14/09/2021 - 17:56
700 años de Dante: el hombre que inventó el infierno
700 años de Dante Alighieri: el hombre que inventó el infierno
Archivo. Diseño gráfico: Karen López para Señal Memoria de RTVC

La película italiana L’Inferno (1911), del Archivo Señal Memoria, adapta la primera parte de La Divina Comedia de Dante Alighieri, en la que se describen los distintos castigos y lugares a los que están condenados los pecadores. Aquí discutimos las conexiones entre los castigos y los pecados, la vida de Dante, la representación en la película de la obra dantesca y la intención didáctica de La Divina Comedia.

La corona de laurel rígida rodeando la cabeza, una mirada reflexiva que atraviesa al espectador, el traje rojo vivo con el que atravesó el infierno. La representación de Dante Alighieri lo ubica junto a los otros grandes: Virgilio, Horacio, Ovidio y Homero. Todos coronados por el laurel, símbolo de triunfo e inmortalidad, hacen parte de un grupo de pensadores que exploraron sus lenguas al punto de constituirlas o bien a través de sus obras crearon imágenes e ideas tan importantes que impactaron la historia del pensamiento para siempre. Dante hizo ambas cosas. Nacido en una Florencia en ruinas, en la que las familias nobles sumergieron a la población en una guerra interna sin tregua, Dante fue testigo de las consecuencias de la corrupción y la avaricia más oscuras y su ejercicio intelectual y político le causó el exilio obligado de su ciudad natal y la pérdida de su fortuna, su familia y su posición social. Desde sonetos a su musa Beatriz hasta tratados sobre lengua y política hacen parte de su obra y fue en las últimas décadas de vida que escribió La Divina Comedia, la obra más grande de la literatura italiana.

“A medio caminar de nuestra vida / me encontré yo por una selva oscura: / había extraviado la más recta vía” así comienza La Comedia, en la se narrará el descenso y viaje heroico de Dante peregrino a través del infierno, el purgatorio y, finalmente, el paraíso. Monstruos y personajes de la tradición clásica como Cerbero, el perro de tres cabezas que vigila a los condenados, o Aquiles, el mítico héroe de la guerra de Troya, y referencias cristianas como los primeros profetas del antiguo testamento o los ángeles, conviven en La Comedia. En su libro, además, la atención en la topografía y los espacios que habitan ángeles, diablos, demonios y pecadores son en sí mismas metáforas o representaciones del pecado con exteriores escarpados, extremos, inclementes. En la película italiana L’Inferno (1911), que se conserva en el archivo de Señal Memoria, se adapta la primera parte del poema de Dante, su paso por el infierno, y con una estética surrealista trata de representarse los círculos del infierno y los castigos que Dante establece para cada uno de los pecados.

Después de atravesar el río Aqueronte en la barca de Carón en la que los condenados se apilan y lloran rumbo al infierno, Dante peregrino y su guía, Virgilio, llegan al primer círculo del infierno, conocido también como el limbo. Quienes yacen en ese lugar, son hombres, mujeres y, sobre todo, niños, que no fueron bautizados ni adoraron a Dios debidamente en su desconocimiento. Luego, antes de entrar al segundo círculo, Minos, el legendario rey de Creta reconocido por su sabiduría, enrolla su larga cola y así determina el círculo al que el pecador va a ser enviado. Después de discutir con Minos, este les permite continuar su viaje y pasar al segundo círculo. En él, los lujuriosos son arrastrados por una inclemente ventisca, pues así como en vida permitieron ser controlados por la fuerza del amor, ahora en la muerte su castigo es volar de un lado a otro presos de un rugido infernal. Allí los amantes Francesca y Paolo narran su historia de amor y la muerte instantánea que la infidelidad que cometieron les causó.

 

[Fragmento de la película L’Inferno]. (1911). [Dante 700 años]. Colombia: Archivo Señal Memoria.

 

En el tercer círculo, Cerbero vigila y devora a los golosos que, además, soportan una lluvia maldita, eterna y fría. Su castigo es pudrirse eternamente entre el lodo, el granizo y la nieve. El cuarto círculo es custodiado por Pluto, el equivalente a Hades en la mitología romana, que en una mezcla de latín e italiano creada por Dante autor grita: “¡Pape Satán, pape Satán aleppe!”, que traduce “Ay, ay de mí, oh Satán Soberano”. Ahí están los avaros y los tacaños. Mal dar y mal tener los privó de la belleza del mundo y en el infierno, indistinguibles, arrastran rocas sin valor.

 

[Fragmento de la película L’Inferno]. (1911). [Dante 700 años]. Colombia: Archivo Señal Memoria.

 

En el quinto círculo los iracundos luchan con manos, pies, cabeza y cuerpo entre ellos sumergidos en la laguna Estigia. Presos de la ira y el movimiento se muerden unos a otros y sufren inmersos en el agua humeante. Los herejes, en el sexto círculo, al no creer en la vida después de la muerte cuando aun caminaban por el mundo, en el infierno son enterrados en tumbas como castigo por su falta de fe. En el séptimo círculo, custodiados por el Minotauro, reconocido asesino y abusador de doncellas, están los violentos y por tener este pecado tres ramificaciones, hay tres giros en el círculo.

En el primer giro, sufren los que molestaron al prójimo, que son los homicidas y violadores, quienes se queman en la eternidad en un río hirviente de sangre. En el segundo giro, están quienes atentaron contra sí mismos, los suicidas, que, al rechazar la vida humana, se convierten en mitad hombres mitad árboles, torturados para siempre por harpías. Y en el tercer giro, están quienes atentaron contra Dios, que son los blasfemos, los sodomitas y los usureros, que permanecen bajo una lluvia de fuego. En los últimos dos círculos, los fraudulentos y los traidores son golpeados por demonios con cuernos, sumergidos en excrementos, mordidos por serpientes, enterrados en hielo, entre muchos otros castigos.

 

[Fragmento de la película L’Inferno]. (1911). [Dante 700 años]. Colombia: Archivo Señal Memoria

 

Como un hombre de su época, Dante reflexionó profundamente sobre lo que implicaba vivir en un mundo que además compartimos con otros, animales y hombres, y escribió La Comedia con una intención pedagógica. Por medio de una ilustración rica y detallada del intrincado mapa del infierno y el purgatorio, con círculos, abismos y pozos, de los castigos en el más allá de los pecadores, con una lógica interna fundamentada en sus propios saberes teológicos, y del lenguaje poético Aliguieri deseaba transmitir aprendizajes y enseñanzas al lector relacionados con la forma de vivir correctamente, para provecho propio y de los demás.

 


Autora: Laura Sepulveda
Fecha de publicación original Mar, 14/09/2021 - 17:56
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